pediatriaRevisión del recién nacido GRATIS si has realizado con nosotros el pre y post parto

Es un método terapéutico ideal para el tratamiento de los niños. Es muy habitual que los padres se sientan inquietos ante la idea de llevar a su recién nacido a un fisioterapeuta. Esto se debe a que desconocen la forma con la que actúa las manos del fisioterapeuta, el cual aprovecha la facilidad de adaptación y corrección del bebé para incidir de forma sutil, suave y nada agresiva. Sin entrañar ningún riesgo para ellos.

La edad para poder acudir al fisioterapeuta es desde su primera semana de vida. Cuanto antes se inicie el tratamiento, habrá mayor éxito en la terapia y menor número de sesiones a las que tenga que acudir. 

Durante los 10 primeros días de vida la cabeza debe volver a su forma normal y eliminar por sí misma las tensiones dejando que todas las estructuras crezcan y se desarrollen de forma libre y armoniosa. Sin embargo a veces, el bebé es incapaz de liberar todas estas tensiones especialmente si ha tenido un parto difícil, si se han usado ventosas , fórceps o si ha nacido por cesárea. A las dos o tres semanas se podría observar ya si el cráneo del bebé no es redondo o se ven zonas planas y/o sobresalientes.

Los síntomas más comunes que alertan de una posible visita son: bebé inquieto / irritable, dificultad para dormir, dificultad para la succión, cólico del lactante, vómitos y regurgitación, estreñimiento / diarrea, si el niño siempre mira hacia el mismo lado, rechazo excesivo a la comida o a estar con otras personas… La observación de los padres es fundamental para reconocer algunos de los síntomas.

Las patologías más habituales en pediatría son tortícolis congénita, plagiocefalia, craneosinostosis, otitis media, rinitis, bronquiolitis, asma, obstrucción del conducto lacrimal, estrabismo, alteraciones traumáticas óseas como es la subluxación congénita de cadera, deformación craneal por posición en el útero, invaginaciones intestinales…