mujer embarazadaObtén la revisión del recién nacido GRATIS si has realizado con nosotros el pre y post parto

Como futura mamá que vas a ser, llevas dentro de ti un precioso bien. Por ello, no debes olvidar el tratamiento de la embarazada y sus trastornos, teniendo en cuenta que puede estar perturbando al desarrollo normal del feto.

Tu cuerpo se tiene que adaptar al aumento de peso, al cambio de tu centro de gravedad, y a la falta de espacio a medida que el bebé crece. Esto puede ser todo un reto, especialmente si ya existe otro pequeño en la familia y también tienes que llevarle en brazos.

Puede que experimentes dolor de espalda, dolor en las costillas o en las caderas y también puede que ahora encuentres que cosas tan sencillas como caminar, sentarte o darte la vuelta en la cama se han vuelto incómodas e incluso dolorosas.

El objetivo es mejorar tu calidad de vida, permitiéndote disfrutar de algo tan importante como tu embarazo. La Fisioterapia usa técnicas suaves y delicadas que son perfectamente seguras para el segundo y tercer trimestre del embarazo, tanto para la madre como para el bebé.

Incluso si estás teniendo un buen embarazo, se recomienda que a partir de las semana 32 comiences con los masajes perineales y comiences a preparar el parto, estos pueden ofrecerte grandes beneficios para lo que se le exigirá a tu cuerpo durante el parto.

Prepárate para el momento del parto ya que pueden existir dificultades y necesitar de ayudas indispensables que pueden afectar al recién nacido y a la mamá, como son la utilización de fórceps y ventosas o cesáreas.

El postparto es un período de transformaciones progresivas en el que órganos y sistemas regresan a su estado inicial. Se debe tener en cuenta que las patologías gravídicas persistentes y los procedimientos efectuados durante el parto como el uso de fórceps, cesáreas, desgarros, episiotomías… pueden ocasionar un postparto patológico.

Una revisión postnatal tras la llegada del bebé también puede ayudar a obtener una recuperación rápida y saludable del parto. El objetivo del tratamiento en ese momento es aliviar a los músculos, ayudarles a recuperar su tono, reequilibrar la pelvis y el sistema de fascias y membranas del sistema nervioso que casi siempre quedan afectados tras un parto.

También puede ayudarte a aliviar el dolor de espalda debido a la lactancia y a llevar a tu hijo en brazos.